Catalina Parra Loyola
Guardaparques del Parque Nacional Río Clarillo
catalina.parra@conaf.cl
Casi todos los días compramos algo, que la mayoría de las veces necesitamos, pero otras no, incluso no llegamos a ocupar nunca. Siempre recuerdo hace muchos años, cuando una persona que venía de un país lejano me comentó, que había quedado impresionado cuando entró a un supermercado en Chile y miró la góndola de shampoo, el sólo buscaba un producto para lavarse el pelo, no lo podía creer, tantas marcas y lo más impresionante, todos envasados en plásticos duros y con tapas coloridas, algunos incluso de 150 ml. También me mencionó las frutas y verduras envasadas en una bandeja y con plástico enrollado varias veces para mayor seguridad.
Antes y hoy en algunos lugares rurales en nuestro país, las personas prácticamente no usan envases, los shampoo eran naturales con saponina de quillay o quinoa, la leche la obtienen directo de la vaca y la consumen, van a la feria con sus carritos, algunos tienen huertas, el aceite se recargaba en una botella de vidrio, existía la bolsa del pan, los libros del colegio se heredaban, los cuadernos se usaban completos, los lápices hasta que ya no quedara tinta y así infinitos ejemplos. Hoy ya esas prácticas son minoría, la vida es tan apurada que lo desechable nos acomoda muchísimo y me incluyo, nadie está libre de esto, pero creo podemos hacer un esfuerzo para mejorar, planificar un poco, siempre pensando en llevar una vida más amigable con el medio ambiente.
El día mundial sin compras nos invita a pasar 24 horas sin comprar, pero la motivación real es, que sea una forma de vida, cuando vamos a comprar un juguete o una caja de dulces para nuestros hijos o hijas, preguntarnos si lo podemos cambiar por un paseo al cerro o a la plaza, arreglar las ruedas de la bicicleta y salir, o cuando en casa tengo lleno mi estuche lleno de cosméticos a medias y sigo comprando más, generando residuos que en algún momento tendré que botar.
Viene fin de año, donde la mayoría de la población humana celebra la navidad, compramos adornos, papeles para envolver, regalos en todas sus formas: perfumes, ropa, electrodomésticos, zapatos, juguetes, etc., la invitación que siempre se hace, es a recordar que lo más importante es el compartir, pero la de este día es aún más profunda, es a tener esa mirada crítica y ver más allá de los insumos que llegan a nuestro poder, los cuales para llegar hermosos y coloridos a nuestras manos, necesitan litros y litros de agua para su elaboración, energía en todas sus formas (eléctrica, combustible, etc.), personas que deben trasladarse para producirlos, máquinas y para que mencionar aquellos insumos que viajan en barco o avión para ser nuestros. Reflexionando, nos daremos cuenta de muchas cosas.
Es cierto que la sociedad presiona, mi familia siempre me regala cosas, ¿cómo no voy a regalar yo? o los niños y niñas de la escuela todos reciben un regalo, me sentiría muy mal al ver a mi hijo o hija sin regalo…pero vamos de a poco, todos son procesos, como aprendimos a depender de muchas cosas compradas, también podemos aprender a ser sustentables y volver a reflexionar sobre lo realmente importante, requiere un poco más de esfuerzo eso sí, pero tampoco ser extremistas, de verdad con breves cambios en nuestro estilo de vida, algo aportaremos. No olvidar que el reciclaje es un aporte, pero lo es más, no generar basura. Ayudémonos como sociedad, fomentando prácticas colectivas, como disminuir los residuos que cada uno genera, otorgando más valor a las experiencias que a las cosas materiales, siendo agentes de cambio donde nos toque estar.
La otra vez escuchaba a una sicóloga que atendió a muchas personas antes de morir, cuando ella les preguntaba horas antes de su partida que sentían que les había faltado en su vida, ninguna dijo: comprarme un auto, trabajar más, agrandar la casa…lo que dijeron es lo que ya están imaginando…estar más con los seres que amo, incluido uno/a mismo/a.
Vivamos en armonía con la naturaleza, ella es todo, nuestro origen y la sabiduría que necesitamos para ir cada día evolucionando. Pensemos en lo limpia y bella que es, antes de comprar.
Fotografías del Parque Nacional Río Clarillo 2025:
Imagen 1: El río Clarillo en un día con neblina (julio 2025)
Imagen 2: Cuando posiblemente vendrá una lluvia (julio 2025)
Imagen 3: Un día despejado (agosto 2025)
Imagen 4: Ya en primavera, cuando comienzan a aparecer los colores (Octubre 2025)
Imagen 5: Noviembre 2025, flores y colores en el Parque Nacional Río Clarillo



